Si llegaste aquí es porque quieres saber algo más de mí. Perfecto. Yo también sigo tratando de entenderme, así que vamos juntos.
Nací cerca a las estrellas —a cuatro mil metros sobre el nivel del mar— en Puno, la ciudad más linda del Perú, el mismo año en que la humanidad lanzó al espacio la misión Voyager.
Nací cerca a las estrellas —a cuatro mil metros sobre el nivel del mar— en Puno, la ciudad más linda del Perú, el mismo año en que la humanidad lanzó al espacio la misión Voyager.
Mis papás han sido profesores universitarios toda la vida. Nuestra casa tenía más libros que cosas. Los fines de semana sonaban (a todo volúmen) los Beatles y música criolla que acompañaba asados, sazonados con entretenidos debates sobre política e historia.
A los veintidós años publiqué mi primer libro: Advertere.com (Advertere en Griego da origen a Advertising), sobre publicidad en Internet. Me animó mi primer mentor, el gran publicista Julio Romero, y lo hicieron posible un equipo increíble. El libro recogía miles de preguntas que tenía y que pude hacerlas a creativos y publicistas sobre esta “nueva tendencia”. Investigar, preguntar, conocer. No sabía que eso sería parte de emprender. Me enteré después.
Emprender es vivir en incertidumbre constante, pero a la vez en un estado de felicidad que no se acaba. Encontrar un problema, querer resolverlo, querer que las cosas sean mejores, más simples, más accesibles. No es fácil de explicar. Cuando me encuentro con mis amigos me preguntan y “ahora en qué proyectos estás trabajando?”. Los últimos veinticinco años han sido vertiginosos. He sido el héroe y también el villano de mis propios proyectos. El aprendiz y el maestro, a veces en la misma semana. He resuelto problemas y también los he creado —más veces de las que hubiera querido. He perdido y he ganado.
Soy muy afortunado de seguir conociendo y aprendiendo de gente genial: de chefs que están completamente locos, de artistas que están cambiando el mundo, de colegas que generan riqueza y conocimiento y todavía hacen preguntas como si acabaran de llegar y de amigos que la vida me da.
Soy muy afortunado de seguir conociendo y aprendiendo de gente genial: de chefs que están completamente locos, de artistas que están cambiando el mundo, de colegas que generan riqueza y conocimiento y todavía hacen preguntas como si acabaran de llegar y de amigos que la vida me da.
Movimiento es vida. Empecé viajando frenéticamente con mi agencia de marketing digital: clientes multinacionales, proyectos de comunicación, ciudades mágicas para volver siempre.
Mi abuelo viajó de joven de China al Perú. Era un cocinero extraordinario, y en mi casa todos crecimos alrededor de la cocina. Con mis hermanos, siempre tuvimos la idea de tener un restaurante, un día en un viaje leí en la tapa de un libro de Anthony Bourdain : "¿Quieres perder amigos? Pon un restaurante. ¿Quieres perder la salud? Pon un restaurante. ¿Quieres perder dinero? Pon un restaurante." mientras leía el libro y viajaba me imaginaba en lo bonito del mundo de la cocina, la adrenalina y lo emocionante. Ahí empezó ArtFood —una plataforma que conecta chefs con artistas para crear experiencias gastronómicas memorables.. En diciembre de 2026 cumplirá diez años.
Mi abuelo viajó de joven de China al Perú. Era un cocinero extraordinario, y en mi casa todos crecimos alrededor de la cocina. Con mis hermanos, siempre tuvimos la idea de tener un restaurante, un día en un viaje leí en la tapa de un libro de Anthony Bourdain : "¿Quieres perder amigos? Pon un restaurante. ¿Quieres perder la salud? Pon un restaurante. ¿Quieres perder dinero? Pon un restaurante." mientras leía el libro y viajaba me imaginaba en lo bonito del mundo de la cocina, la adrenalina y lo emocionante. Ahí empezó ArtFood —una plataforma que conecta chefs con artistas para crear experiencias gastronómicas memorables.. En diciembre de 2026 cumplirá diez años.
Mi historia con la Inteligencia Artificial, empezó mientras esperaba un taxi. Vi a un tipo con el celular en mano que parecía estar contando a la gente que caminaba a su alrededor. Me acerqué a preguntarle qué hacía. Me explicó que era parte de un equipo que contaba personas y vehículos alrededor de un solar abandonado: más de 24 personas en 3 turnos, durante una semana completa, botón azul para hombres, rojo para mujeres, verde para vehículos. La información valía millones —literalmente— para sustentar la inversión en un centro comercial. Hablamos quince minutos. Subí a mi taxi pensando en que debería haber una manera menos dura de conseguir esa información.
Unas semanas después, mi vecino me habló de los avances de la inteligencia artificial en videoanalítica: conectar una cámara para que identifique eventos, procese grandes volúmenes de datos generados por imágenes y videos, en tiempo real. Pensé inmediatamente en el tipo del celular bajo el sol. Así nació Qonteo.com —que cuenta el flujo de personas y vehículos en tiempo real, sin distraerse, sin cansarse, sin presionar botones.
Unas semanas después, mi vecino me habló de los avances de la inteligencia artificial en videoanalítica: conectar una cámara para que identifique eventos, procese grandes volúmenes de datos generados por imágenes y videos, en tiempo real. Pensé inmediatamente en el tipo del celular bajo el sol. Así nació Qonteo.com —que cuenta el flujo de personas y vehículos en tiempo real, sin distraerse, sin cansarse, sin presionar botones.
El arte ha sido una constante en mi vida, es la frecuencia que me conecta con lo que hago. Desde niño he coleccionado lápices de color, y he procurado con mi hija dibujar para seguir consiguiéndolos en cada viaje o cuando salimos casi siempre terminamos en una librería comprando exageradamente más colores.
Ahora cuando diseño un proyecto me hago una pregunta que antes no existía en mi cabeza: ¿qué impacto puede lograr para dejar a Zoe un mundo con más libertad y más bienestar?
Hay proyectos que se construyen, y hay proyectos para los que toda una vida se ha estado preparando sin saberlo. Esto es lo segundo.
Si quieres enterarte de mi próximo proyecto, deja tu mail aquí.
Gracias! te avisaré pronto.